El año pasado ha marcado un punto de inflexión en la conversación corporativa de AI. Después de un período de experimentación ansiosa, las organizaciones se enfrentan ahora a una realidad más compleja: Si bien la inversión en AI nunca ha sido mayor, el camino del piloto a la producción sigue siendo difícil. Tres cuartas partes de las empresas permanecen atascadas en modo de experimentación, a pesar de la creciente presión..
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